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Tecleo las palabras Nacho Vidal en mi portal de vídeos porno de referencia y consigo 236 resultados —muchos menos de los que esperaba encontrar, es cierto; me convenzo a mí mismo de que, en los portales de pornografía como éste, el utilitarismo masturbatorio no pasa por una buena folksonomía. Observo las miniaturas de cada uno de los vídeos encontrados, que hacen las veces de barómetro de excitabilidad potencial, único recurso que utilizo para ponderar si me apetece perder el tiempo con ese clip en concreto o si, como, si del envoltorio de un chicle se tratara, decido seguir buscando. Si poso el cursos sobre la miniatura, consigo una secuencia de cuatro o cinco frames de la pieza en cuestión, a modo de gif, para ayudarme a decidir, llevarme la mano a la entrepierna y ponderar la dureza que tal animación ha producido. Decido hacer clic en Nacho vidal hardcore. Poco descriptivo, si algo espero de cualquiera de los vídeos que aquí encuentre, es mucho hardcore. Lleno de esperanza me deshago de los calzoncillos. El clip dura exactamente ocho minutos cincuenta y dos segundos, deberá ser suficiente, me digo a mí mismo. Sin ningún tipo de preliminar, la pieza comienza a bocajarro, con Nacho y su partenaire colocados encima de un urinario high-tech, ella con las rodillas hincadas en el sanitario, aún con los tacones de aguja puestos —todo un must en el porno mainstream—, él penetrándola desde detrás con la violencia que le caracteriza. Tal y como escribió Gabriela Wiener, Nacho es un serial killer del porno que no falla nunca. Meatshot obligatorio, máxima visibilidad de los cuerpos, tonalidades rosadas que se confunden en el interminable mete-saca, orgía de pliegues y durezas. Nacho envistiendo una y otra vez subido en la taza de un water. Una vez escrito, no suena tan érotico, ni tan cachondo, o quizás sí. Que levanten la mano todos aquellos que han follado en un servicio ya sea público o privado. Ahora sólo las que hayan follado en unos servicios públicos. Muy bien, sabéis a lo que me refiero. Veintiséis segundos. Transición por corte. La pareja ha abandonado el water: ella está de cuclillas en el suelo, con las piernas bien abiertas y el corsé y los tacones todavía puestos. Nacho mantiene una de sus piernas apoyada en el lavamanos. Ella se muestra de frente a la cámara, Nacho nos enseña su culo. Escuchamos los gemidos del pornstar mientras ella practica su deepthroat. Diez segundos y la lengua de la muchacha viaja de la polla de Nacho, perineo mediante, hasta su ano. Y todos gritamos ¡rimming, rimming!

Intermezzo teórico nº1: En el imaginario machito-heterosexual, el ano se presenta como como zona sagrada e intocable. Lo abyecto de tal orificio sólo puede ser convertida en productora de placer para los maricones, pero eh!-mi-novia-me-ha-dejado-metérsela-por-el-culo-y-creo-que-le-ha-gustado. Si le follo el culo a una tía es diferente, porque no es maricón aquel que folla culos sino el que se deja follar por el culo. Como apuntaran Sáez y Carrascosa en su último e interesantísimo ensayo, el binomio sexo-género ya no se construye mediante la anatomía genital, sino en función de la penetrabilidad del cuerpo. Todo el mundo alejadito de mi culo, que eso es sagrao, yo soy un macho!

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Mientras tanto, Nacho Vidal sigue jadeando mientras le penetran el culo con la lengua, incluso se ha agarrado a la cabellera peroxidada de la muchacha como haría segundos antes durante la fellatio para garantizar la penetración más profunda posible. De nuevo, transición por corte. Los roles activo/pasivo han vuelto a estabilizarse. Penetración a lo misionero: Nacho ha dejado de gemir, ahora es ella la que gime. A Nacho le han estado comiendo el culo durante aproximadamente un minuto. Sesenta segundos en los que su hombría se ha colocado entre interrogantes. Si bien la pieza ha comenzado celebrando su status de serial killer del porno, los veintisiete centímetros que le convirtieron en sucesor de Rocco, a los pocos segundos su pene ha dejado de importar y la cámara se ha centrado en su ano. Desplazo el cursor sobre la línea de tiempo del video. En los nueve minutos que dura el clip, se nos presentan tres escenas diferentes: mismo espacio, mismo Nacho, diferente chica. El raccord de estas tres escenas no sólo se consigue gracias al espacio y al súperpene de Nacho sino a la importancia de su culo. La lógica de las tres escenas es la misma: la penetración clásica y la mamada, aquí, son secundarias, lo que importa es el rimming. Si antes la pornografía intentaba representar el placer femenino, aquí el sujeto de placer es Nacho que, desde el momento en el que se pone en pompa, ya no es masculino ni femenino, pues el ano carece de género. Si bien la cámara sigue centrándose en el cuerpo de ella, aquí ha pasado de vasija receptora [sic!] a lengua poderosa. Los papeles han cambiado, ahora es Nacho quien se contorsiona para dejar su culo bien accesible para ser penetrado.

Intermezzo teórico nº2: En el articulo 4 de los principios para la sociedad contra-sexual, Beatriz Preaciado subraya la universalización de las prácticas estigmatizadas como abyectas en el marco del heterocentrismo y propone resexualizar el ano [...] como centro contra-sexual universal. El centro de la vida política deviene, entonces, anal. Políticas sociales del culo / Me manifiesto con el culo / Tengo culo, luego existo.

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Si comenzamos a entender la pornografía como mecanismo pedagógico audiovisual en el terreno se la sexopolítica (a reproducirme me enseñan el a escuela, a follar aprendo viendo porno), Nacho deviene el pedagogo por antonomasia, como poco, en el espacio delimitado por aquellas líneas imaginarias que llamaos fronteras de nuestro país. Yo me hago una paja con Nacho vidal hardcore con el fin de sentir placer, correrme, proyectarme en el video, y, de la misma manera en que lo hago yo, lo van a hacer cientos de personas. Si intentamos leer el clip a la luz de Sáez y Carrascosa y de Preciado, estamos siendo testigos de un desplazamiento de sentido de la mano de uno de los más importantes protagonistas del porno mainstream, modelo para aquellos que presumen de a-mi-culo-ni-acercarse. Aquí Nacho les dice: ¡Que os coman el culo, señores, veréis cómo vais a jadear!, por lo tanto, Nacho Vidal ha devenido sujeto contra-sexual, ¡quién lo iba a decir!

Pregunta: Oye, ¿pero tú no te estabas haciendo una paja?
Respuesta: Claro, me he corrido cuando he escrito la palabra contra-sexual por última vez.
Contrarespuesta: ¡Menudo timo!

FURTHER RESEARCH: Belladona, musa contra-sexual, expareja sentimental de Nacho Vidal.

2 comentarios:

irene dijo...

justo hoy he visto un libro sobre culos/anos/y demás [y si, 'lo siento', pero he pensado en ti!]
Me gusta Nacho.

Alba dijo...

Si este país no se fuera a la mierda, te diría que hicieras una tesis doctoral. Pero la verdad, es mejor seguir viendo porno y dejarlo así.